Recientemente he leído un artículo, llamado ‘The rich and the rest’[1] (el rico y el resto), publicado en el prestigioso diario The Economist, en el que los empresarios, políticos y otras personalidades de gran influencia invitados por el Foro Económico Mundial a la reunión en Davos de la pasada semana, han expresado una preocupación por la creciente desigualdad económica en países de todo el mundo. Datos ilustradores son que el 65% del crecimiento de la renta en EEUU desde 2002 ha ido a parar al 1% de estadounidenses. Esta situación no sólo es alarmante, sino que además aumenta de manera exponencial: en 1987, el 12,3% de la renta bruta correspondía a ese 1% más rico, mientras que en 2007 casi se había duplicado, llegando a un 23,5%.
Resulta curioso el que, como medida de solución, el Economista proponga medidas tan dispares. Por una parte, pide impulsar el desarrollo económico de las clases medias y bajas y fomentar la educación. Parece pedir a cambio que no tiren de las clases altas, lo cual se busca a través de un mercado más libre y la eliminación de barreras comerciales.
Sin embargo, el artículo de The Economist habla de desigualdades dentro de sus países. De puertas para dentro, por así decirlo. Olvidamos que, estadísticas como el Índice de Desarrollo Humano (IDH) muestran datos nada esperanzadores sobre esta supuesta igualdad económica creciente de la que habla de pasada el artículo refiriéndose a Latinoamérica:
<<In Latin America, long home to the world’s most unequal societies, many countries—including the biggest, Brazil—have become a bit more equal, as governments have boosted the incomes of the poor with fast growth and an overhaul of public spending to improve the social safety-net (but not by raising tax rates for the rich)>>.
TRADUCCIÓN: <<En Latinoamérica, hogar de las sociedades más desiguales, algunos países –incluyendo Brasil, el más grande-, se han vuelto más igualitarios, ya que sus gobiernos han potenciado las rentas de la pobreza con un crecimiento rápido y una revisión en el gasto social para mejorar las garantías sociales (pese a que no se han subido en ellos los impuestos a las clases altas)>>.
El IDH es calculado por la ONU a partir de datos como la Esperanza de Vida, el PIB, y el índice de educación. Si bien el artículo hace una referencia a la importancia de la educación, no cuenta con ella en sus cifras, al igual que con la esperanza de vida.
Comparemos ahora el 65% de la renta bruta en las manos del 1% de los estadounidenses con su IDH. Siendo el máximo 1, EEUU obtuvo en 2010 un 0,902, siendo el 4º país del mundo en calidad de vida.
Ahora, veamos África, la eternamente olvidada. Curiosamente, también, los 10 IDH más bajos corresponden a este continente, quedando Zimbabue (el país que menor puntuación se lleva) con un IDH de 0,140. Proporcionalmente, en Zimbabue se vive más de 6 veces peor que en EEUU.
Es verdad, sin embargo, que estos países han aumentado su calidad de vida en el último año. También es verdad que este avance no ha sido en ninguno de estos 10 casos de más de un 0,1%. Personalmente, no digo que no sea un dato positivo que crezca y no disminuya; pero no lo suficiente como para pasarlo por alto.
¿Por qué son estos países tan pobres, y por qué Occidente mira para otro lado?
Obviamente, las causas son muy complejas, y requerirían un estudio mucho más profundo que las líneas que siguen, mas es necesario ‘echarle un ojo’ a algunos hechos importantes.
Uno de los fenómenos que afectan a estas economías es el dumping. Los países ricos externalizan su excedente de producción financiado con subvenciones en los países en vías de desarrollo, haciendo que caigan los precios de la producción local, lo que tiene efectos devastadores sobre la economía local. Este juego con reglas dispares ha hecho que muchos agricultores pobres lo sean aún más o les ha forzado a abandonar sus tierras definitivamente.
Por otra parte, los países ricos limitan y controlan la cuota de mercado mundial de los países pobres mediante aranceles sobre los productos importados. Como resultado, muchos países pobres sólo pueden permitirse exportar materias primas, lo que les aporta muchos menos beneficios que los productos elaborados.
Para poder alcanzar una competitividad mínima (dados los impuestos que tienen que afrontar y los productos de occidente a los que tienen que enfrentarse), los derechos humanos de los trabajadores se ven seriamente degradados. Pero como estos trabajadores son nuestros proveedores de materias primas y nuestros fabricantes de zapatillas, no se buscan soluciones a este problema.
No es extraño que en China, la ‘fábrica’ del mundo –del mundo occidental-, y máximo referente en violaciones de derechos humanos, haya prohibido en los mensajes de texto palabras como ‘democracia’, ‘derechos humanos’, ‘decir la verdad’, ‘revolución’ o ‘partido comunista’[2]; que China haya intentado comprar deuda a España a cambio de que no se le hable de derechos humanos[3], o que se haya censurado en los últimos días la palabra ‘Egipto’, visto la revolución democrática que allí está teniendo lugar.
Y es que está claro que a Occidente no le conviene que Oriente y el Tercer Mundo vayan también hacia esa igualdad. No le conviene ni mencionarla. Por ejemplo: España y China firmaron el 5 de enero 16 acuerdos comerciales por valor de 5.564 millones de euros durante la visita oficial del viceprimer ministro chino, Li Keqiang. El 97% de esta cantidad corresponde a acuerdos con la petrolera española Repsol YPF que se aprobaron el pasado mes de octubre, según informa el diario El País[4],[5].
Libre comercio, piden en Davos. Los acuerdos de libre comercio entre partes iguales pueden beneficiar a ambas, pero si existe una desigualdad tan grande entre ellas, al suprimir las barreras comerciales en sus industrias emergentes, son absorbidas y eclipsadas por las del país más fuerte.
*El siguiente fragmento está extraído en su mayoría de una brillante conferencia de Arcadi Oliveres (economista español, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona y activista por la justicia social y la paz), que puede ser visualizada al final del artículo:
El reparto de la riqueza en estos países, que, repito, el artículo de The Economist se lo ha saltado sospechosamente, es flagrantemente desigual. Por ejemplo, Guinea Ecuatorial, un país que, por casualidad, es rico en petróleo, es explotado por la compañía Exxon Mobil. Este gigante petrolero paga al gobierno de Guinea que, si fuera repartido entre los guineanos (que son, aproximadamente, 1 millón y medio de personas), los guineanos tendrían una renta per capita anual de 35.000 $, superior a la española, que es de 28.000$.
Sin embargo, según los informes de las Naciones Unidas, los guineanos viven con 500$ al año, lo que significa que alguien se queda con los 34.500 $ restantes. ¿Quién se lo queda, entonces? Teodoro Obiang (el dictador), sus ministros, sus amigos y sus familiares. ¿Y dónde lo guardan? Lo que la mayoría de ellos hace es crear una sociedad pantalla para disimular sus nombres y depositarlo en el banco Santander, en Madrid.
Otro caso es el de Hassan II de Marruecos. . Cuando murió hace 11 años, dejó en Paris (no en Rabat), y a su nombre (y no en nombre del Gobierno) 50.000.000.000 $. La misma fortuna privada que tiene Bill Gates, para hacerse una idea.
Mientras tanto, en Marruecos, el país afrontaba una deuda externa de 20.000 M de $. Hassan II se había quedado con 2,5 veces la deuda de Marruecos. Y sin embargo, se le recibía con todos los honores en las embajadas occidentales.
Y claro, estos países tienen que pagar la deuda, afrontando el retorno del capital y los intereses. Cada año, para pagar esta deuda (que está en los grandes bancos de París, Madrid, etc.), nos mandan una cantidad que equivale a 5 o 6 veces más del dinero que podamos enviarles. Y seguimos ‘La ayuda al desarrollo no funciona’’. Obviamente, porque damos uno y pedimos 6. ¿Cómo van a crecer?
Hay que perdonar la deuda, y España podría perdonar la deuda. Podría renunciar el gobierno a 900M de €. Obviamente, si intentaran combatir en condiciones el fraude fiscal.
Se calcula que en España, por medio del fraude fiscal, se evaden 80.000 M € en impuestos. Y con solo 900 de esos 80.000 M, podríamos perdonar la deuda.
El último gran problema de esta enorme desigualdad –en la que, como vemos, quizá tengamos en Occidente algo que ver y, desde luego, más que hacer de lo que hacemos-, es la guerra. La guerra, obviamente, es consecuencia de las armas, que son fabricadas en el Norte para ser usadas en el Sur. Curiosamente, la droga lleva un recorrido inverso: se produce en el Sur y se consume en el Norte. Podríamos incluso llegar a sospechar –aunque no siempre probar- que hay armas que se pagan con droga y droga que se paga con armas.
Un caso concreto fue en EEUU hace 16 años. Los productores de coca colombianos fueron informados de que podrían volar más o menos libremente a EEUU, mirando éste a otro lado y no impidiendo la llegada de avionetas para que descargaran. ¿Qué pidió a cambio? Que no se fueran con las manos vacías, sino que esperaran a que ellos mismos les cargaran en las avionetas armas para llevar de camino a Nicaragua, a La Contra Nicaragüense.
Bob Gates, era el responsable, y es, hoy en día, ministro de defensa de Barack Obama. Esta es la situación de cómo funciona este mundo, y España juega un papel preponderante. Han salido recientemente las estadísticas sobre comercio de armas y drogas en el mundo. España es el 6º exportador de armas. Intermon Oxfam, por otra parte, ha declarado que, después de EEUU, España es el país que más munición vende a las guerras y guerrillas africanas.
¿Qué ocurre, en suma? Que si les pagamos mal sus productos y sobreexplotamos sus productos, les cobramos la deuda externa abusivamente y les mandamos armas, es lógico que la calidad de vida sea tan mala. No es de extrañar que, después, 12.000 personas –que se sepa- murieran ahogadas entre 2006 y 2008 intentando atravesar el estrecho o llegar al archipiélago Canario >>
Ahora, con la crisis, Europa (de forma unitaria) ha decidido imponer medidas ‘de austeridad’ y ‘de reajuste’ a través del recorte de medidas sociales y de intentar reactivar el consumo. Las entidades financieras, que son las mayores responsables de este problema, sin embargo, han recibido numerosos rescates e inyecciones de capital, sin buscarse culpables de esta especulación que ha resultado catastrófica.
Los asistentes a Davos han defendido el sistema argumentando que el 60% de las grandes fortunas provienen de los propios méritos de los individuos, y no de otras fuentes como puedan ser las herencias. Con ello, dicen, se ha constituido una meritocracia; que solo debe ser fomentada con el libre mercado.
Pero parece que en esta meritocracia sólo se reconocen méritos y no responsabilidades. Como ya se ha mencionado anteriormente, si España persiguiera en condiciones el fraude fiscal recaudaría, aproximadamente, 80.000.000 €. Mientras tanto, la Seguridad Social sigue perdiendo beneficios y se plantean medidas como reducir las pensiones, aplazar la edad de jubilación y aumentar el nº de años de cotización necesarios para poder recibir el 100% de la pensión de jubilación.
Un caso diferente al de Europa (pareciendo que ésta tiene la única respuesta a la crisis) es el de Islandia, la cual, tras hallarse en bancarrota, fue testigo de una revolución democrática, la caída de su gobierno, referéndums, una nueva constitución y, en cuanto al tema de la desigualdad generada por la crisis, dos medidas inéditas en la Unión Europea: la encarcelación de los responsables y la nacionalización de los bancos (cosa que parece impensable con la banca Española, aún impune). Lo que se propone en Davos, que queda reflejado en The Economist es, simplemente, que los gobiernos obliguen a los bancos a guardar una mayor reserva de capital[6], [7]. Personalmente, a mi esa medida me parece buena, pero insuficiente.
Mi opinión, en suma, es que tanto este diario como los dirigentes de la cumbre en Davos son parciales, en tanto que busca la igualdad dentro de Occidente a través del fomento del libre mercado (entre otras medidas) y olvidando que, en el camino, pisamos los derechos y la igualdad del Tercer Mundo que tendríamos que tener en cuenta en las reformas económicas que desde nuestra clase política se nos impone.
RECURSOS
INDICE DE DESARROLLO HUMANO: http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%8Dndice_de_desarrollo_humano#C.C3.A1lculo_del_IDH; http://hdr.undp.org/en/data/map/
Conferencia de Arcadi Oliveres, economista español, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona y activista por la justicia social y la paz. Conferencia celebrada en la Federación de Asociación de Inmigrantes del Vallés. Enlaces en youtube.com:
[1] Jan 20th 2011 | from PRINT EDITION. http://www.economist.com/node/17959590?story_id=17959590&CFID=154987988&CFTOKEN=17741173
[2] New controls on Text Messages (6-1-2011) en Radio Free Asia: http://www.rfa.org/english/news/china/controls-01062011123855.html

